Cómo migrar tu tienda online sin perder lo que ganaste en Google

La mudanza de plataforma en orden: inventario de URLs, importar el catálogo, redirecciones 301, dominio propio y Search Console, con un checklist para el día D.

SEOÚltima actualización: 5 min de lectura

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Cambiar de plataforma es una buena excusa para ordenar el catálogo, pero tiene un riesgo concreto: que las direcciones de tus productos cambien y Google, los links que circulan por WhatsApp y los que pusiste en Instagram empiecen a dar «página no encontrada». La mudanza bien hecha no se nota desde afuera. Esta guía va en el orden en que conviene hacerla.

Qué se pierde y qué no

Google no posiciona «tu tienda» en abstracto: posiciona direcciones concretas. La ficha de tu producto más vendido tiene una URL, y esa URL acumula historia: tiempo publicada, clics, links de otros sitios. Si después de la mudanza esa dirección da error, con el tiempo Google la saca de los resultados y la página nueva arranca de cero.

Lo que conserva ese trabajo es la redirección 301: una instrucción que le dice al navegador y a Google «esta página se mudó para siempre a esta otra dirección». Bien cargadas, Google pasa a la dirección nueva lo que había ganado la vieja.

1. Antes de tocar nada: el inventario de URLs

Armá una planilla con todas las direcciones que hoy traen visitas. Tres fuentes:

  • El sitemap de tu tienda actual, casi siempre en tudominio.com/sitemap.xml: lista productos, categorías y páginas.
  • Google Search Console, en el informe de rendimiento: las páginas que más clics reciben desde Google.
  • Google Analytics, si lo tenés: las páginas de entrada más visitadas.

Sumá los links que vos mismo compartiste: el de la bio de Instagram, los de campañas y los que están en respuestas rápidas de WhatsApp. La planilla tiene tres columnas: URL vieja, tipo (producto, categoría, página) y URL nueva, que completás en el paso 3.

Importá los productos con sus fotos, variantes, descripciones, precios y categorías, en lugar de cargarlos de nuevo: además de ahorrar días, conservás los textos que Google ya conoce. Dos detalles que después facilitan todo:

  • Mantené los nombres y, si podés, el final de la URL de cada producto. Si en la tienda vieja era /producto/mate-imperial, que en la nueva siga terminando en mate-imperial.
  • Revisá el título y la descripción para buscadores de tus productos más visitados: que no queden vacíos ni repetidos.

3. El mapa de redirecciones

Cada plataforma arma sus direcciones a su manera. Completá la columna «URL nueva» de tu planilla con la página equivalente. Algunos ejemplos típicos (la estructura exacta de tu tienda puede variar):

Venías deDirección viejaDirección nueva
WooCommerce/producto/mate-imperial//producto/mate-imperial
Shopify/products/mate-imperial/producto/mate-imperial
Shopify (colección)/collections/mates/categoria/mates

Reglas para un mapa que funcione:

  • Una a una, a la página más parecida. Un producto va a su producto; una categoría, a su categoría. Mandar todo a la portada es casi igual que no redirigir.
  • Si un producto ya no existe, redirigilo a su categoría o al reemplazo más cercano.
  • Sin cadenas. Si A redirige a B y B a C, cambiá A para que vaya directo a C.
  • Siempre 301, la permanente. Una 302 le dice a Google que la mudanza es temporal.

Después, cargá el mapa en la plataforma nueva. En Ecommy, por ejemplo, se cargan una por una o importando un CSV con dos columnas, from y to, y cuando cambiás la dirección de un producto la redirección se crea sola.

4. El dominio: lo que más te protege

Si tu tienda vieja usaba tu propio dominio (tutienda.com.ar), conservalo y apuntalo a la plataforma nueva. Es la mejor situación: las direcciones viejas llegan a la tienda nueva y las redirecciones hacen el resto.

Si vendías en un subdominio de la plataforma anterior (tutienda.plataforma.com), ese subdominio no es tuyo: cuando cierres la cuenta, no vas a poder redirigir nada desde ahí. En ese caso, mantené la tienda vieja abierta unas semanas con un aviso que lleve a la nueva, actualizá todos los links que controlás y avisá a tus clientes. Y aprovechá para tener dominio propio desde ahora.

5. Search Console, antes y después

  • Antes: verificá que tenés acceso a la propiedad de tu dominio y guardá una copia de las páginas con más clics.
  • El día de la mudanza: enviá el sitemap nuevo e inspeccioná tus diez páginas más importantes con la herramienta de inspección de URL para pedir que las rastree.
  • Las semanas siguientes: mirá el informe de páginas y buscá errores 404. Cada 404 de una dirección vieja es una redirección que falta.
  • Si cambiaste de dominio: con las 301 cargadas desde el dominio viejo, usá la herramienta de cambio de dirección de Search Console.

Checklist del día de la mudanza

  1. Catálogo importado y revisado: fotos, precios, stock y categorías.
  2. Mapa de redirecciones cargado y probado con diez direcciones viejas al azar.
  3. Medios de pago, envíos y políticas configurados en la tienda nueva.
  4. Google Analytics, Meta Pixel y la verificación de Search Console cargados.
  5. Dominio apuntado y certificado de seguridad funcionando (la dirección abre con https).
  6. Sitemap nuevo enviado a Search Console.
  7. Link de la bio de Instagram, respuestas rápidas y firmas actualizados.
  8. Aviso a tus clientes: «nos mudamos, mismo lugar, tienda nueva».

Qué esperar después

Es normal ver movimientos en Google durante algunas semanas mientras rastrea las direcciones nuevas y procesa las redirecciones. Lo que no es normal es que las páginas importantes desaparezcan: si pasa, casi siempre es una redirección que falta o que apunta mal. Revisá el informe de páginas una vez por semana durante el primer mes y corregí lo que aparezca. Con el inventario hecho, la mudanza es un trámite.